El texto de Levitt lleva usándose décadas por buenas razones, es genial tanto para aprender como para enseñar. Lo compré harto de trabajar con sus fotocopias durante años y todavía encontrar ejercicios útiles. Con su enfoque en la técnica y la lectura, puede que no sea el libro más entretenido del mundo y no lo recomendaría como única fuente de estudio musical, pero siempre vuelvo a cogerlo cuando necesito ejercicios de lectura o estudios de técnica. La edición incluye los tres libros en un formato resistente, grande y fácil de leer, pero pesado si pretendes llevarlo de clase a casa diariamente.